La limpieza general de un centro educativo no difiere mucho de la de otras dependencias, pero requiere extremar las precauciones porque gran parte de sus usuarios son bebés, niños o adolescentes.

En los parvularios y guarderías la limpieza tiene que ser exhaustiva. Se deben utilizar detergentes y desinfectantes que no dejen residuos tóxicos.
En estos casos, las frecuencias de limpieza se tienen que acortar y limpiar más a menudo todo lo que esté a su alcance.
La frecuencia de las operaciones de limpieza y mantenimiento generalmente viene condicionada por las necesidades propias de cada local o actividad. Cada situación es un caso particular.